Tuesday, June 23, 2015

Los cuatro "Sacramentos" de Jesús. Escuela de la Mística



El pasado Sábado 20 de Junio, la Escuela de la Mística Carmelitana invitó una vez más a los amigos del Carmelo Teresiano, a una charla en el Monasterio de las HH Carmelitas de Los Chorros.
El tema propuesto y desarrollado, "Los cuatro Sacramentos de Jesús", es autoría del teólogo Jesuíta Pedro Trigo, licenciado en Filosofía, perteneciente al Centro Gumilla y al Centro de Investigación y Acción Social de la Compañía de Jesús en Venezuela, animador de grupos cristianos populares,  residenciado en una zona popular y entregado a la vida consagrada en Venezuela.
Ha desarrollado una intensa actividad como articulista sobre temas como teología latinoamericana y cristología.
Es uno de los teólogos más reconocidos actualmente.

En esta oportunidad la disertación estuvo a cargo de 
Aurora Belandria Pulido, ocds, quien pertenece a la Comunidad "Las Moradas", de Catia y actualmente forma parte del equipo de Formadores. 
"Soy una alumna más de la Escuela ese es mi curriculum", fue su presentación.

Después de unos minutos de Adoración al Santísimo Sacramento, en la Capilla, Aurora dió comienzo al Taller, de cuyo amplio contenido, hacemos a continuación un breve resumen.


             


Primer "Sacramento" de Jesús:
  Hoy está con Jesús quien ayuda a los pobres y no está con Jesús quien no ayuda a los pobres.
Es la respuesta primera y absoluta a la pregunta:
Quién está con Jesús? 
Todos tienen acceso a Él. Está expresado en el mensaje de Jesús de Nazaret a través de la representación del juicio final. 
"Lo que se haga o deje de hacer a los pobres (hambrientos, sedientos, gente sin ropa, enferma, encarcelada o inmigrante) se hace o deja de hacer a Él" (Mt.25).  
De eso depende la suerte eterna.
Se aplica tanto a creyentes como a no creyentes, o a creyentes de cualquier religión. Se aplica universalmente.



                           Segundo "Sacramento" de Jesús:
 Hoy está con Jesús quien vive en una comunidad cristiana llevándose mutuamente en la fe, en el amor fraterno y en la vida cristiana.
Donde dos o tres se reúnen en Su Nombre, Jesús está en medio de ellos (Mt. 18,20).
Si entre nosotros no hay nada, porque cada uno estamos al lado del otro, pero sin ningún lazo que nos una, no hay comunidad, no está Cristo... si los lazos son cerrados y si no están abiertos estructuralmente a los pobres, no hay comunidad cristiana sino comunidad de carne y hueso y sangre. Podremos entendernos bien y estar muy juntos y estar muy a gusto entre nosotros, pero entre nosotros no está Jesús.
La comunidad es cuerpo de Cristo porque Él se hace presente en lo que la construye  y edifica, que son siempre relaciones mutuas, abiertas estructuralmente a los pobres.
Comunidad carmelitana
                         
Teresa vivió los cuatro "Sacramentos de Jesús" amándolo a Él y amando al prójimo
                   


La Escuela de la Mística hará llegar oportunamente a los participantes la convocatoria para la próxima jornada donde se concluirá el tema, los cuatro "Sacramentos" de Jesús. A saber los dos últimos son: 
"Hoy está con Jesús quien escucha la Palabra"
y 
 "Hoy está con Jesús quien lo recibe en la 
Cena del Señor"


                     ******* 
Nuestro Delegado General, Fray Daniel Rodríguez OCD, 
convocó al Carmelo Seglar de Caracas, ocds. a una reunión en el  locutorio del Monasterio de Los Chorros a las 3pm, a fin de informar y comentar sus impresiones, sobre el 
Capítulo General OCD.
"Este es un acontecimiento del Espíritu Santo, es como una onda expansiva, cuyas constituciones transmiten las maneras de vivir en la comunidad", acotó F. Daniel
Recordó la importancia de la oración y exhortó a seguir leyendo a Teresa para llevar sus enseñanzas a la práctica.
Al concluir la reunión, F. Daniel celebró 
la Santa Eucaristía con la participación de las hermanas Carmelitas Descalzas y con integrantes de las comunidades 
"Las Moradas" y "Llama de amor viva".

Nota: Para ampliar las letras de las diapositivas, hacer click sobre la foto.

 Bb. Los cuatro "Sacramentos de Jesús, P. Pedro Trigo js.
 Apuntes y phts: cpdem.                                           
           




Sunday, June 7, 2015

Solemnidad de Corpus Christi en el Vaticano.



Homilía del Papa Francisco en la solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, ante la basílica de San Juan de Letrán.

"Lo hemos escuchado: en la [Última] Cena, Jesús da su Cuerpo y su Sangre a través del pan y del vino, para dejarnos el memorial de su sacrificio de amor infinito. 
Y en este «viático» lleno de gracia, los discípulos tienen todo lo que necesitan para su camino a lo largo de la historia, para hacer extensivo a todos el Reino de Dios. Luz y fuerza será para ellos el don que Jesús hizo de sí al inmolarse voluntariamente en la cruz. ¡Y este Pan de vida ha llegado hasta nosotros! El estupor de la Iglesia ante esta realidad nunca tiene fin. Se trata de un estupor que alimenta siempre la contemplación, la adoración y la memoria. 
Nos lo demuestra un texto muy hermoso de la liturgia de hoy, el Responsorio de la Segunda Lectura del Oficio de Lecturas, que dice así: «Reconoced en el pan lo que estuvo colgado en la cruz; en el cáliz, lo que manó del costado. Tomad, pues, y comed el cuerpo de Cristo; tomad y bebed la sangre de Cristo. Ya estáis hechos, vosotros, miembros de Cristo. Para que no viváis separados, comed al que es vínculo de vuestra unión; para que no os estiméis en poco, bebed vuestro precio».
Hay un peligro, una amenaza: vivir separados, estimarnos en poco. ¿Qué significa, hoy, este «vivir separados» y «estimarnos en poco»?
Vivimos separados cuando no somos dóciles a la Palabra del Señor, cuando no vivimos la fraternidad entre nosotros, cuando competimos por ocupar los primeros puestos —los arribistas—, cuando no tenemos el valor de testimoniar la caridad, cuando no somos capaces de ofrecer esperanza. Así vivimos separados. La Eucaristía nos permite dejar de vivir separados, porque es vínculo de comunión, es cumplimiento de la Alianza, signo vivo del amor de Cristo, que se humilló y aniquiló para que permaneciéramos unidos.

Al participar en la eucaristía y al alimentarnos de ella, nos insertamos en un camino que no admite divisiones. Cristo presente en medio de nosotros, en el signo del pan y del vino, exige que la fuerza del amor supere todo desgarramiento, y al mismo tiempo que se convierta en comunión incluso con el más pobre, en apoyo para el débil, en atención fraternal dirigida a aquellos a los que les cuesta aguantar el peso de la vida diaria y corren el peligro de perder la fe.
Y después, la otra palabra: ¿Qué significa hoy para nosotros «estimarnos en poco», es decir diluir nuestra dignidad cristiana? Significa dejarnos contaminar por las idolatrías de nuestro tiempo: las apariencias, el consumo, el yo en el centro de todo, pero también la competitividad, la arrogancia como actitud ganadora, el no deber jamás admitir que uno se ha equivocado o que uno está necesitado. Todo esto hace que nos estimemos en poco; nos convierte en cristianos mediocres, tibios, insípidos, paganos.
Jesús derramó su sangre como precio y como purificación, para que fuéramos purificados de todo pecado: para no estimarnos en poco, mirémoslo a él, abrevémonos en su fuente, para quedar preservados del riesgo de la corrupción.

Y entonces experimentaremos la gracia de una transformación: seguiremos siendo pobres pecadores, pero la Sangre de Cristo nos liberará de nuestros pecados y nos devolverá nuestra dignidad. Nos librará de la corrupción. Sin mérito nuestro, con humildad sincera, podremos llevar a los hermanos el amor de nuestro Señor y Salvador. Seremos sus ojos, que van en busca de Zaqueo y de la Magdalena; seremos su mano, que socorre a los enfermos en el cuerpo y en el espíritu; seremos su corazón, que ama a los necesitados de reconciliación, de misericordia y de comprensión.
Así la eucaristía actualiza la Alianza que nos santifica, que nos purifica y que nos une en comunión admirable con Dios. Así aprendemos que la eucaristía no es un premio para los buenos, sino la fuerza para los débiles, para los pecadores. Es el perdón, es el viático que nos ayuda a andar, a caminar.
Hoy, fiesta del Corpus Christi, tenemos la alegría no solo de celebrar este misterio, sino también de alabarlo y cantarlo por las calles de nuestra ciudad. Que la procesión que celebraremos al final de la misa logre expresar nuestra gratitud por todo el camino que Dios nos ha permitido recorrer a través del desierto de nuestras pobrezas, para hacernos salir de la condición servil, alimentándonos mediante el sacramento de su Cuerpo y de su Sangre.
Dentro de poco, cuando caminemos por la calle, sintámonos en comunión con tantos hermanos y hermanas nuestros que no tienen la libertad de expresar su fe en el Señor Jesús. Sintámonos unidos a ellos: cantemos con ellos, alabemos con ellos, adoremos con ellos. Y veneremos en nuestro corazón a esos hermanos y hermanas a los que se les ha pedido el sacrificio de su vida por fidelidad a Cristo: que su sangre, unida a la del Señor, sea prenda de paz y de reconciliación para el mundo entero.
Y no lo olvidemos: «Para que no viváis separados, comed al que es vínculo de vuestra unión; para que no os estiméis en poco, bebed vuestro precio».
Fuente: (Original italiano, procedente del archivo informático de la Santa Sede; traducción de ECCLESIA) 4-6-15.
cpdem.

Saturday, May 23, 2015

24 de Mayo. Domingo de Pentecostés

¡Oh Espíritu de verdad y sabiduría, 
Espíritu de entendimiento y de consejo, Espíritu de gozo y de paz!.
Quiero lo que quieras, quiero porque quieres, 

quiero como quieras, quiero cuando quieras...
(José María Escrivá - Abril  1934)
El día de Pentecostés es la manifestación del Espíritu Santo a toda la Iglesia y la Palabra de Dios nos invita a dejarnos sanar y guiar bajo su compañía.
Los Hechos de los Apóstoles (2.1-11) plantean que el día de Pentecostés descendió el Espíritu Santo sobre los Discípulos.

Pentescostés fue desde sus orígenes la fiesta de la cosecha, de la plenitud y de la abundancia y con el tiempo llegó a ser también la fiesta de la alianza.

Pentecostés es en la Iglesia la inauguración de la nueva alianza entre Dios y su pueblo reunido en asamblea.
El protagonista de esta nueva alianza es el Espíritu Santo que como fuerza y presencia activa de Dios, inaugura la Comunidad de los creyentes, la iglesia a la que Jesús encomendó llevar a cabo la obra de la salvación.

Los Hechos destacan que aunque los presentes eran de distintos lugares con lenguas diferentes "se les oyó hablar de las maravillas de Dios en su propia lengua", indicando así que la Iglesia nace con carácter de universalidad y por eso debe ser misionera hasta el final de los tiempos, poniéndose al servicio de todas las lenguas, pueblos y culturas. 

El Evangelio de Juan (20,19-23) presenta a Jesús entregando el Espíritu Santo a sus Discípulos.
El primer efecto del Espíritu es la alegría por la presencia y reconocimiento del Señor resucitado. Esta alegría transforma corazones, disipa miedos, unifica a la persona, la hace libre.
El Espíritu que reciben los amigos de Jesús los habilita para responder con creatividad y disponibilidad ante el gran desafío del perdón que es el rostro más visible del amor.

                                                        Oración
¡Oh Espíritu Santo! que cambiaste los corazones fríos y llenos de temor en corazones de amor y animosos, obra en mí lo que hiciste el día de Pentecostés, ilumina, inflama, fortifica mi pobre alma y disponla para devolver a su Dios amor por amor y que este amor consista en obras santas, en abnegación constante, en humildad sincera, en fervorosa devoción y en generoso sacrificio. 
Un amor como aquel que inflamó los corazones de los nuevos creyentes en el Cenáculo.

Bib. 
(P. Gustavo Albarrán , sj.
(B. HG, Invoc. e preghiere allo Spirito Santo. p.30)
cpdem.




Wednesday, May 20, 2015

"El Dios de Teresa de Jesús"

                                   
El pasado sábado 16 del corriente mes, la Escuela de la Mística Carmelitana cumplió una vez más, con su propósito de difundir las enseñanzas de Santa Teresa de Jesús a los amigos del Carmelo y a todas las personas deseosas de profundizar en la excepcional vida de la Santa Fundadora Carmelita. 
A tal fin, la Escuela convocó a una nueva conferencia  en el Monasterio Virgen del Carmen y San José de las Hermanas Carmelitas Descalzas, en Caracas, la cual estuvo a cargo de la hermana psicóloga, Mina Losada, ocds, de la Comunidad Juan Pablo II de Barquisimeto, quien disertó amplia y profundamente y con mucho conocimiento sobre el tema: "El Dios de Teresa de Jesús" 



"El estudio se dedica a demostrar la estructura y categorías con las que Teresa nos transmite lo que para ella ha sido 
la raíz de su ser y existir: Dios.
Por otra parte, aborda hasta que punto la experiencia de Teresa sobre Dios, puede ser un anuncio de luz, de esperanza y salvación para el hombre de nuestros días"

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                         Variaciones sobre un mismo tema
Placa del bautizo de Santa Teresa de Jesús
El 4 de Abril 2015, se cumplieron 500 años del bautizo de Santa Teresa de Jesús en esta pila bautismal gótica, de origen románico, que se encuentra en la Parroquia de San Juan Bautista, en Ávila, España.


Oración
Óyenos, oh Dios, Salvador nuestro,
para que, así como nos regocijamos en tu santa virgen Teresa,
así también seamos alimentados con el pan de su celestial doctrina 
e instruídos con los afectos de su tierna devoción.
Amén.


-Inf. sobre la Escuela: Fina Ayesterán, ocds. 
-  "         "     bautizo de Sta. Teresa: Carmen Herrera, ocds.

-cpdem.

Monday, May 11, 2015

ORACION POR EL CAPÍTULO GENERAL AVILA, 2015 Y noticias de la Comunidad "Llama de amor viva" ocds.

El pasado 3 de Mayo comenzó el XCI Capítulo General de nuestra Orden en Ávila, en el marco del Vº Centenario del nacimiento 
de nuestra Madre, Teresa de Jesús. 

Nos dice el P. General Saverio Cannistrá OCD: 
Todos somos conscientes de la importancia de este acontecimiento, esencial para la reflexión y la proyección de la vida de la Orden , no sólo porque en él serán elegidos los encargados de desempeñar el servicio del Gobierno a lo largo de los próximos seis años, sino porque podremos analizar  en profundidad el momento actual en que vivimos y determinarnos a recorrer juntos, los caminos por los que el Espíritu de Dios habrá de guiarnos al sexenio venidero.
...Un Capítulo General es, ante todo, un  momento excepcional de comunión"

Desde este sentido de comunión, se ha preparado esta oración, para que podamos recitarla a nivel personal o en nuestras comunidades y así acompañemos este gran acontecimiento desde nuestro ser 
"comunidades orantes".

Orden Carmelitas Descalzos de Venezuela.



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Noticias de Los Chorros

 Damos la más calurosa y cordial bienvenida a 
dos nuevos integrantes, a la Comunidad en Formación 
"Llama de amor viva" ocds, Los Chorros, Caracas.
Ellos son Marcelo Sánchez y Laura Maldonado, ambos ampliamente conocidos por la Orden Carmelita.

¡Bienvenidos hermanos!
Roguemos para que el Espíritu Santo siga derramando sus bendiciones sobre la Comunidad en formación¨Llama de amor viva" ocds, para que acoja a muchos nuevos hermanos que sepan dar testimonio de que el Señor nos llama a vivir en comunidad, a edificar la comunidad 
y que nos quiere en comunión con los otros, no para que esté mejor, ni sea más fuerte, sino para que sea yo mismo.
La comunidad es fuerte si cree y espera, es verdadera si ama con amor compasivo, es santa si cada uno es santo. 
Ser comunidad es existir para los demás, es encontrarse con los otros, 
es rezar por ellos, es dar muestras de la propia esperanza.
Sólo así podremos acercarnos a los que no recibieron la fe 
y ponerlos en Manos de Dios. 
Sólo así podremos sostenerla en los que a duras penan la conservan.

cpdem. 



Sunday, April 5, 2015

¡FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN!




VATICANO, 05 Abr. 15 / 06:18 am.
                                                                                                         
El Papa Francisco presidió esta mañana la Misa de la Pascua de Resurrección  en la Plaza de San Pedro. 
El Pontífice después de su Mensaje Pascual, impartió la tradicional bendición Urbi et Orbi (a la ciudad y al mundo).
En él, el Santo Padre, reconoció que “con su muerte y resurrección, Jesús muestra a todos la vía de la vida y la felicidad: esta vía es la humildad, que comporta la humillación”.
A su vez aseguró que los cristianos “tratamos de vivir al servicio de los demás, de no ser altivos, sino disponibles y respetuosos. Esto no es debilidad, sino autentica fuerza”.
Por otra parte señaló que “quién lleva en sí el poder de Dios, de su amor y su justicia, no necesita usar violencia, sino que habla y actúa con la fuerza de la verdad, de la belleza y del amor. 
Imploremos al Señor resucitado la gracia de no ceder al orgullo que fomenta la violencia y las guerras, sino que tengamos el valor humilde del perdón y de la paz”.
Por ello pidió que Cristo “alivie el sufrimiento de tantos hermanos nuestros perseguidos a causa de su nombre”, en especial en Irak y Siria. Pidió la paz también para palestinos e israelíes y el fin de los conflictos en Libia, Yemen, Nigeria, Sudán del Sur y diversas regiones del Sudán y la República Democrática del Congo. 
Se acordó en especial de los 147 universitarios asesinados el pasado miércoles por terroristas yihadistas en Kenia y pidió también el fin del conflicto en Ucrania.
Después del Mensaje, el Papa despidió a los fieles deseándoles una feliz Pascua. “Lleven a vuestras casas y a los que os encontréis el jubiloso anuncio de que el Señor ha resucitado, de que es el Señor de la vida”.

                                                              *******


Señor, haz que nos convirtamos en personas pascuales,
en hombres y mujeres de la luz, colmados del fuego de Tu Amor.  
Amén

Fuente: Noticias desde el Vaticano.
Mtj:VMP
cpdem

Saturday, April 4, 2015

La Pascua del Señor, nuestra Pascua.

"Según una antiquísima tradición, esta es noche de vigilia en honor del Señor (Ex 12,42). Los fieles, tal como lo recomienda el evangelio (Lc 12,35-36), deben parecerse a los criados, que con las lámparas encendidas en las manos, esperan el retorno de su señor, para que cuando llegue los encuentre en vela y los invite a sentarse a su mesa" (Misal, pág. 275).



Por la noche se lleva a cabo la celebración de la Vigilia Pascual la cual tiene tres partes importantes que terminan con la Liturgia Eucarística.
1- Se antepone un rito de entrada muy especial, el lucernario, que juega con el símbolo de la luz en medio de la noche y el Pregón Pascual, lírico y solemne. 
2- Liturgia de la Palabra.
3- Liturgia Bautismal.

Todos estos elementos especiales de la Vigilia quieren resaltar el contenido fundamental de la Noche: la Pascua del Señor, su Paso de la Muerte a la Vida.
La oración al comienzo de las lecturas del Nuevo Testamento, invoca a Dios, que "ilumina esta noche santa con la gloria de la resurrección del Señor". En esta noche, con más razón que en ningún otro momento, la Iglesia alaba a Dios porque "Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado" (Prefacio I de Pascua).
Pero la Pascua de Cristo es también nuestra Pascua: "en la muerte de Cristo nuestra muerte ha sido vencida y en su resurrección resucitamos todos"(Prefacio II de Pascua).

Pregón pascual

Un diácono cantando el pregón pascual.
El Exultet llamado también pregón pascual, es uno de los más antiguos himnos de la tradición litúrgica romana. Existen testimonios de su existencia desde fines del siglo IV dc. Se canta integralmente la noche de Pascua en la Solemnidad de la Vigilia Pascual.

"es una pieza literaria henchida de poesía y de lirismo y también de alta tecnología donde se hace resaltar la caída del hombre, las tinieblas y la esclavitud en que por ella fue sumida la humanidad, la Redención por Jesucristo y la Gloriosa Resurrección; cantado todo con un entusiasmo que contagia a la multitud… en esta noche que podría llamarse Noche de Luz". (P. Andrés Azcárate, Abad}

Texto en latín
Exultet iam angelica turba caelorum:
exultent divina mysteria:
et pro tanti Regis victoria tuba insonet salutaris.

Gaudeat et tellus tantis irradiata fulgoribus:
et, aeterni Regis splendore illustrata,
totius orbis se sentiat amisisse caliginem.

Laetetur et mater Ecclesia,
tanti luminis adornata fulgoribus:
et magnis populorum vocibus haec aula resultet.

Quapropter astantes vos, fratres carissimi,
ad tam miram huius sancti luminis claritatem,
una mecum, quaeso,
Dei omnipotentis misericordiam invocate.
Ut, qui me non meis meritis
intra Levitarum numerum dignatus est aggregare,
luminis sui claritatem infundens,
cerei huius laudem implere perficiat.
Per Dominun nostrum Jesum Christum Filium suum,
qui cum eo vivit et regnat in unitate Spiritus Sancti Deus
Per omnia saecula saeculorum. AMEN.

Vers. Dominus vobiscum.
Resp. Et cum spiritu tuo.
Vers. Sursum corda.
Resp. Habemus ad Dominum.
Vers. Gratias agamus Domino Deo nostro.
Resp. Dignum et iustum est.

Vere dignum et iustum est,
invisibilem Deum Patrem omnipotentem
Filiumque eius unigenitum,
Dominum nostrum Iesum Christum,
toto cordis ac mentis affectu et vocis ministerio personare.

Qui pro nobis aeterno Patri Adae debitum solvit,
et veteris piaculi cautionem pio cruore detersit.

Haec sunt enim festa paschalia,
in quibus verus ille Agnus occiditur,
cuius sanguine postes fidelium consecrantur.

Haec nox est,
in qua primum patres nostros, filios Israel
eductos de Aegypto,
Mare Rubrum sicco vestigio transire fecisti.

Haec igitur nox est,
quae peccatorum tenebras columnae illuminatione purgavit.

Haec nox est,
quae hodie per universum mundum in Christo credentes,
a vitiis saeculi et caligine peccatorum segregatos,
reddit gratiae, sociat sanctitati.

Haec nox est,
in qua, destructis vinculis mortis,
Christus ab inferis victor ascendit.

Nihil enim nobis nasci profuit,
nisi redimi profuisset.
O mira circa nos tuae pietatis dignatio!
O inaestimabilis dilectio caritatis:
ut servum redimeres, Filium tradidisti!

O certe necessarium Adae peccatum,
quod Christi morte deletum est!
O felix culpa,
quae talem ac tantum meruit habere Redemptorem!

O vere beata nox,
quae sola meruit scire tempus et horam,
in qua Christus ab inferis resurrexit!

Haec nox est, de qua scriptum est:
Et nox sicut dies illuminabitur:
et nox illuminatio mea in deliciis meis.

Huius igitur sanctificatio noctis fugat scelera, culpas lavat:
et reddit innocentiam lapsis
et maestis laetitiam.
Fugat odia, concordiam parat
et curvat imperia.

In huius igitur noctis gratia, suscipe, sancte Pater,
laudis huius sacrificium vespertinum,
quod tibi in hac cerei oblatione sollemni,
per ministrorum manus
de operibus apum, sacrosancta reddit Ecclesia.

Sed iam columnae huius praeconia novimus,
quam in honorem Dei rutilans ignis accendit.
Qui, licet sit divisus in partes,
mutuati tamen luminis detrimenta non novit.

Alitur enim liquantibus ceris,
quas in substantiam pretiosae huius lampadis
apis mater eduxit.

O vere beata nox,
in qua terrenis caelestia, humanis divina iunguntur!

Oramus ergo te, Domine,
ut cereus iste in honorem tui nominis consecratus,
ad noctis huius caliginem destruendam,
indeficiens perseveret.
Et in odorem suavitatis acceptus,
supernis luminaribus misceatur.

Flammas eius lucifer matutinus inveniat:
Ille, inquam, lucifer, qui nescit occasum:
Christus Filius tuus,
qui, regressus ab inferis, humano generi serenus illuxit,
et tecum vivit et regnat in saecula saeculorum.

Resp. Amen.
Texto en Español
Exulten por fin los coros de los ángeles,
Exulten las jerarquías del cielo,
y por la victoria de rey tan poderoso
que las trompetas anuncien la salvación.

Goce también la tierra, inundada de tanta claridad,
y que, radiante con el fulgor del Rey eterno,
se sienta libre de la tiniebla,
que cubría el orbe entero.

Alégrese también nuestra madre la Iglesia,
revestida de luz tan brillante;
resuene este templo
con las aclamaciones del pueblo.

Por eso, queridos hermanos,
que asistís a la admirable claridad de esta luz santa,
invocad conmigo la misericordia de Dios omnipotente,
para que aquel que, sin mérito mío,
me agregó al número de los Diáconos,
completen mi alabanza a este cirio,
infundiendo el resplandor de su luz.

El Señor esté con ustedes.
Y con tu espíritu.
Levantemos el corazón.
Lo tenemos levantado hacia el Señor.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
Es justo y necesario.

Realmente es justo y necesario
aclamar con nuestras voces
y con todo el afecto del corazón
a Dios invisible, el Padre todopoderoso,
y a su único Hijo, nuestro Señor Jesucristo.
Porque Él ha pagado por nosotros al eterno Padre
la deuda de Adán
y, derramando su Sangre , canceló el recibo,
del antiguo pecado.

Porque éstas son las fiestas de Pascua
en las que se inmola el verdadero Cordero,
cuya Sangre consagra las puertas de los fieles.

Esta es la noche en que sacaste de Egipto,
a los israelitas, nuestros padres,
y los hiciste pasar a pie el mar Rojo.

Esta es la noche en que la columna de fuego
esclareció las tinieblas del pecado.

Esta es la noche
en la que por toda la tierra,
los que confiesan su fe en Cristo, son arrancados
de los vicios del mundo
y de la oscuridad del pecado,
son restituidos a la gracia
y son agregados a los santos.

Esta es la noche en que,
rotas las cadenas de la muerte,
Cristo asciende victorioso del abismo.
¿De qué nos serviría haber nacido
si no hubiéramos sido rescatados?

¡Qué asombroso beneficio de tu amor por nosotros!
¡Qué incomparable ternura y caridad!
Para rescatar al esclavo, entregaste al Hijo!

Necesario fue el pecado de Adán,
que ha sido borrado por la muerte de Cristo.
¡Feliz la culpa que mereció tal Redentor!

¡Qué noche tan dichosa!
Sólo ella conoció el momento
en que Cristo resucitó del abismo.

Esta es la noche de que estaba escrito:
«Será la noche clara como el día,
la noche iluminada por mi gozo.»
Y así, esta noche santa
ahuyenta los pecados,
lava las culpas,
devuelve la inocencia a los caídos,
la alegría a los tristes,
expulsa el odio,
trae la concordia,
doblega a los potentes.

En esta noche de gracia,
acepta, Padre Santo,
el sacrificio vespertino de esta llama,
que la santa Iglesia te ofrece
en la solemne ofrenda de este cirio,
obra de las abejas.

Sabemos ya lo que anuncia esta columna de fuego,
ardiendo en llama viva para gloria de Dios.
Y aunque distribuye su luz,
no mengua al repartirla,
porque se alimenta de cera fundida,
que elaboró la abeja fecunda
para hacer esta lámpara preciosa.

¡Qué noche tan dichosa
en que se une el cielo con la tierra,
lo humano con lo divino!

Te rogamos, Señor, que este cirio,
consagrado a tu nombre,
para destruir la oscuridad de esta noche,
arda sin apagarse
y, aceptado como perfume,
se asocie a las lumbreras del cielo.
Que el lucero matinal lo encuentre ardiendo,
ese lucero que no conoce ocaso
Jesucristo, tu Hijo,
que, volviendo del abismo,
brilla sereno para el linaje humano,
y vive y reina por los siglos de los siglos.

Amén.


Monumento del Monasterio de las Hermanas Carmelitas Descalzas. Los Chorros - Caracas.


Monumento de la Capilla del Colegio San Luis, Urb. San Luis - Caracas.




Fuente ACI Prensa. La Pascua del Señor, nuestra Pascua.
     "     Pregón Pascual: Pág. Católica.